miércoles, 6 de junio de 2007

Show me the money!!!


Así como el cuerpo te da señales, y no sólo del paso del tiempo, muchas veces la vida te pone cosas delante para que vos te anoticies de algo, causalidades, podríamos decir.
Vos te das cuenta? Bueno, yo no. Tengo ese sentido un poco atrofiado, parece no ser uno de mis dones; la vida me chifla, hace señas, pone balizas y yo... nada, me la choco en bicicleta.
Me disponía el día de ayer al salir de mi trabajo a visitar a mi amigo "el cajero automático", cuando el mundo quiso decirme algo.


Cajero 1: (Supermercado) "En este momento este cajero no entrega dinero". Ok... no me enojo...

Cajero 2: (Itaú qué ayre) un señor con caja de herrmientas en mano me dice "en 20 minutos...". Ya noto cierto malestar en mi cuerpo...

Cajero 3: (Standard o Santander Bank o Río, o lo que fuera) Señora que tarda mucho... yo a cada minuto más impaciente... quiero llegar a mi casa, tomar un mate... señora que no sale... Listo! Lo logré! Ahí está! Todo para mí!!! Pidiéndome a gritos que ingrese mi tarjeta... la ingreso. Ahora pedirá mi clave!!!!! Mmmm... seguramente está registrando mi tarjeta... ya me pedirá mi clave... Pedime la clave!!!!!! Dame la tarjeta si no!!!!!!!!!! Devolvemelaaaa!!!!! Escupila, escupila!!!!!!!!
No. Mis ruegos, súplicas, golpecitos, intentos de cancelación y apretar toooodos los botoncitos, no consiguieron nada. La tarjeta fue sin escalas al estómago del cajero.

Le di unos sopapos disimulados ya que había gente trabajando dentro de la entidad, intenté meterle uña, y ahí se me ocurrió insertar la tarjeta de la obra social para ver si podía hacer palanca, o algo...

Una cosa me detuvo. Por suerte no un oficial sino una corazonada que repetía:

"Carolina, es fija que si metés la credencial se la traga también... vas a empezar a las patadas, te esguinzarás el tobillo, fracturarás tres dedos de cada pie, dislocarás la muñeca y sangrarás a mares cuando intentes meter el único dedo que te queda sano de la mano derecha por la hendijita.
Dado que ya no tendrás credencial, no recuerdas tu número de afiliado, el DNI tiene borrado tu nombre hace cuatro años, tendrás que dirigirte como puedas (recuerda que no tienes dinero para tomar taxi, no llegaste a sacar un peso) al hospital más cercano. Llegarás al Fernández, te atenderá una señora mala, con menos paciencia que vos y muchos más problemas, te dejará a la buena de dios en una salita una hora por lo menos hasta que un médico se compadezca y te atienda.
Se dará cuenta en ese preciso instante que no tiene más pegamento para unir el dedo índice a lo que queda de tu mano, te pedirá que colabores con 3 pesitos para comprar más... pero vos no tenés nada!! Te amputarán la mano y morirás de una infección ya que no te darán antibióticos... o de tétano, ya que la vacuna sale cara..."

Fui a mi casa e hice la denuncia correspondiente.

3 comentarios:

Mad Bunny dijo...

Esos son los momentos de la vida en los que uno quisiera tener una motosierra. Oh dios, la motosierra.

Carolina dijo...

Yo soy más del bate... igual en caso de necesitar una motosierra se la pido prestada, le parece??

Anónimo dijo...

Hey nenita!!!!! que buen blog!!!! muy crativo, divertido.....ME ENCANTO!!!!!!!
Te dejo besitos....y cuidate, querete, ojito, ojete...y nunca entregues el orto, q haya algo q les cueste...q sino vuelven por amor, vuelven por éste!!!!!!!
Ciao, besote enorme...MAJO!!!!