miércoles, 22 de agosto de 2007

Que quieroooo, volaaaar y volaaaaaaaaar!!!!!!!!


Casi, casi dejaron de contar con mi agradable presencia...

El finde pasado estuve de viaje por la bella provincia de Córdoba, esta vez visitamos Capilla del Monte.


Aprendimos varias cosas en este viaje...

Yo experimenté lo que es tener frío. Sensación perdida durante mi niñez, realmente no recordaba haber sentido tanto frío en mi vida. Esto viniendo de mí, "el ser que no le teme y le hace frente a las bajas temperaturas con pollera corta", es cosa importante.


Día 1: "La gente de Cruz del Eje consume la mierda de Capilla del Monte"


El sábado, luego de visitar Mogotes, Paso del Indio y la planta de no sé qué cosa de deshechos líquidos (léase, lugar donde "purifican" el agua que viene de ya saben dónde...), terminamos comiendo empanadas criollas con fernetess en la plaza de Villa Soto, durante los festejos de San Roque (sí, sí, el del perro), patrono de esa ciudad. Cómo llegamos, no lo sabemos...

Sensación térmica: como cuando un gracioso te mete un hielito por la espalda una fría noche de invierno, estando todas las ventanas abiertas cuestión que se arme una linda correntada, cuando justo estás tomando algo frío y con las patitas dentro de un balde con agua recién sacada de la heladera.


Dia 2: "Es necesario levantarnos de noche?????" Esto dije yo cuando es despertador sonó a eso de las 7 de la mañana.


A eso de las 9:30 iniciamos el ascenso al Cerro Uritorco. La primer media hora la pasé realmente mal... Mis pobres pulmones no podían responder ya; sentía, además, que me latían los ojos, me zumbaban los oídos, se me hinchaban las manos... Mis únicas palabras eran: "soy una esponja, soy una esponja... agua, agua...". Patético. Pero llegué a la cima, y después bajé canturreando felizmente.
No sentí energías diferentes ni me encontré con hombrecillos verdes. Me sentí estafada... 10 pesos y ni siquieran un marciano crucé.


Sensación térmica: no sentí nada. Por lo menos abdomen para abajo. Así como billetera (en mi caso capucha) mata galán, dolor muscular mata frío.


Dia 3: "Mis libros llévenlos a una escuelita del norte y repartí mi ropa con las chicas"


Disfrutamos cada momento como si fuera el último, un simple café con leche T epodía convertirse en nuestro último desayuno... Ya desde la noche anterior, mientras disfrutábamos de la, tal vez, última cena, arrancamos con la repartición de bienes y pedidos post mortem. Cajón sí, cajón no. Cremación sí, cremación no. Cenizas se tiran, cenizas se guardan.

Una vez en la base comenzaron los saludos, besos, abrazos y envío de mensajes a la familia, " si muero, decile a mis viejos, que fue en mi salsa".

Esa que está
ahí en la foto
iniciando su vuelo soy yo!!!!!


5 comentarios:

The Bug dijo...

La próxima vez, podrías ahorrarte todos los sufrimientos y retrasos ganando tiempo y tirarte en parapente desde el Uritorco, comiendo las empanadas con el vaso de fernet en la mano.
Y si no ves extraterrestres, por lo menos parecerás uno.

Tomás Münzer dijo...

Y a qué se debió su expedición??? vacations??? Digo, por si se queja sepa que yo no tuve...

Carolina dijo...

The Bug: usted sí que sabe optimizar su tiempo!!!!
Yo lo que pensé es cómo nadie puso un puesto de algo para cuando la gente baja del cerro semi-muerta... Y cómo a nadie se le ocurrió, o llevó a cabo, la instalación de tirolesa para bajar más rápido, sin esfuerzo y con mucha más adrenalina...

Tomás: Ninguna vacación, estimado. Aproveché al extremo el finde largo.

Vivi dijo...

uy dio!

yo ni loca, soy muy cagona.

Vivi dijo...

uy dio!

yo ni loca, soy muy cagona.