jueves, 9 de octubre de 2014

El mundo que no vemos


Panorama: yo no veo un carajo.

Llego a situaciones tragicómicas, por ejemplo la vez que llovía, se me empaparon los anteojos, intenté secarlos con la remera y se me cayeron en medio de la vereda. Imagen más que triste: yo de rodillas en el piso buscando a puro tanteo, porque lo que es ver...
Si me duermo con los anteojos y en medio de la noche salen volando, al otro día me cuesta mucho encontrarlos, porque al no tenerlos puestos, no los veo.
Otra vez un mar me lanzó una ola de costado que se llevó mis anteojos de sol que tenían aumento... yo buscando en medio de un llanto desconsolado, tropezando con cada desnivel de la arena, tanteando con el pie. No los encontré. No podía reconocer mi sombrilla.

Esperé el día en que se estancara el aumento, ya pisaba los 30 años, parecía que no había techo. Era una cosa que no paraba de aumentar año a año, un superavit miópico.
Llegó el día!!!!! Yo feliz, imaginaba despertar sin tener que tantear la mesita de luz para ubicarme en el mundo, fantaseaba con bañarme viendo... iba a poder usar los anteojos de sol que se me cantara!!! Para los que no saben, los armazones a los cuales se les pueden poner cristales con graduación no suelen ser los más lindos; además al bolsillo no es lo mismo comprarte dos pares de anteojos de sol comunes, que comprarte dos pares de anteojos de sol pero recetados... porque además al tener bastante graduación tienen que ser de otro material que, claro, es más caro.

Estudios previos a la operación. Anécdota entre triste y graciosa: 

Chica que me hacía el estudio: bueno, acostada boca arriba (obedezco), sacate los anteojos (obedezco). Mirá la cruz negra del techo.

Yo: ay, no veo ninguna cruz (risas)...

Hete aquí que mis córneas (no así mi abdomen, qué suerte más puta), son planas. Léase, la operación láser no aplica.
Pero qué importa si una puede usar lentes de contacto!!! Claro, si no te dan intolerancia...
Pero no importa negri, te hacés un tratamiento para ojos secos, gotitas varias por día todos los días, lavadita de ojos con shampoo de bebés... 

"Dra, por cuánto tiempo es este tratamiento?"
"De por vida".

No sé si se dieron cuenta pero a más chiquito el envase, más caro el medicamento. En este caso, las gotitas. Son caras, y son de por vida. Por suerte consigo muestras gratis... de las más baratos nomás... 
Pero ojo, no todo es negatividad! Gracias a este tratamiento hoy puedo usar lentes de contacto. 
Bueno, hoy, específicamente hoy no, no puedo. La marca que me sugirió mi contactóloga y que funcionó de mil maravillas hoy no está. A ver, la marca sí está, no desapareció ni se fue del país, pero la graduación que yo necesito (justo tengo también la puta suerte de tener mucho astigmatismo y en un ángulo de no sé cuántos putos grados poco comunes) no estaría entrando al país. 


Viva la vida!!!


2 comentarios:

Mauro Perrone dijo...

Me encanta esa frescura y el humor que tenes en la manera que te expresas.

Sole P dijo...

Gracias!