viernes, 20 de julio de 2012

Los imperdonables del mate


Yo soy una persona muy paciente y tolerante, pero esto no quita que me ponga nerviosa ante situaciones extremas.


- Qué tocás la bombilla???? 
La bombilla no se toca, jamás. No es una cucharita, no hace que el agua corra más ligero, no mezcla ingredientes, no hace que el mate esté menos lavado. No me toques la bombilla.
Si Dios fuese justo, y este mundo más divertido, no sería delito que yo le clave la bombilla en la garganta al energúmeno que osa meter sus dedos en mi mate.

- No hay más agua, dejá en paz al mate!
Hasta cuándo pensás que sale agua? Te dijeron que era un manatial de yerba mate del que sale agua sin parar? 
Me altera sobremanera el ruidito constante de mate que se acabó.
Si Dios fuese justo, y este mundo más guerrero, el chupador interminable sería condenado a ser encerrado en una piscina de 15.000 litros repleta de mate*, y al sonido de "querés mate? ahí tenés mate!!!!", debería tomarse todo en un día para salvar tu honra, y su vida, claro. 

- Qué estás haciendo con tu boca???? Volumen 1 y 2.
Volumen 1: La bombilla no es un pedazo de apio que vas comiendo mientras charlás, la bombilla no se muerde. Si tomamos a la bombilla como el medio que te posibilita consumir el agua, morderla sería como morderle los dedos al kiosquero que te vende un beldent de menta. Vos hacés eso normalmente?
Volumen 2. La bombilla no es un helado ni es la boca de Angelina Jolie ni la de Brad Pitt, así que la lengua pasala por otro lado. Mirá que tenés que ser infeliz para chaparte el mate...
Seguro que con sus parejas son iguales, son de esos que se chuponean delante de todos y encima van sacando la lengua antes de rozar los labios. Asco.
Si Dios fuese justo, y este mundo más copado, estaría avalado que yo le pegue con La Gotita los labios a los exponentes de los Volúmenes 1 y 2, y les pase luego pimienta por la nariz.

- Se te taparon las glándulas salivales???? 
La función del mate no es formar junto a esos bizcochitos un bolo alimenticio, para eso está la saliva. Entonces te pido por favor que no te metas un bizcocho, tomes el mate y sigas masticando. Eso está mal, muy mal. Además se te puede quedar pegado un cacho de Don Satur en la bombilla y eso está mucho peor.
Si Dios fuese justo, y este mundo más inteligente, a mí me premiarían por cada "armador de bolo alimenticio con mate" al que le baje los dientes con el termo de acero inoxidable.

Si me acuerdo de algo más, les aviso.
Sólo algunas aclaraciones: la ronda del mate va para donde yo quiero, y si quiero. Le cambio la yerba al mate cuando yo quiero, y si quiero.
La casa se reserva el derecho de cebar mate, y sin dar explicaciones.


*Tengo que analizar si la lleno de mate cocido o de mate que tomó alguien y escupió adentro. No sé, habrá que votar. 

2 comentarios:

Horacio dijo...

Yo no tomo mate. Odio que tiren la yerba como si fuera basura común y quede ahí en el tacho o en la bolsa, medio suelta. O que la tiren en el inodoro y no aprieten el botón.

Virginia Inés Simón dijo...

Cuán identificada me haces sentir por momentos... jajaja... si, cuan... no sabes pero no importa... Lo que más me revienta a mi es que cebo el mate y el que lo revuelve "no quiere que se lave"... pero cebalo vos la puta que lo parió! yo igual, no soy, o soy... una fundamentalista del mate... yuyo, limón, azúcar, amargo, cae, en vaso, en mate, en fruta...frio o caliente... y siempre lavado para que no me hinchen las pelotas :D