lunes, 7 de julio de 2008

1, 2, 3, 4... 105, 106... 1256, 1257...


A veces las cosas no pueden salir perfectas y el mundo confabula para que así suceda.
Y da una sensación fea, un sabor agridulce difícil de sacar por más cosas sabrosas que probemos para revertirlo, por más optimismo que le pongamos para ver la mitad del vaso lleno.

Como cuando hay algo importante, una fiesta, una salida, un lugar donden tenés que estar linda. Estás impecable, encontraste el vestido ese que parece decir tu nombre, tiene tus medidas y se ajusta a tu cuerpo de manera más que satisfactoria.
Demostró, además, ese producto para el cabello dañado que los milagros sí existen; cuestan muy caros pero sí, existen y lo vas a lucir esta noche.

Y se te corren las medias, las úncas que tenés...
Y aunque consigas en farmacity ya te jodió bastante el momento.
Yo no voy a muchas fiestas, la verdad. No por lo menos a esas que requieren de un vestido despampanante y un peinado de peluquería. Además como no uso medias de nylon por lo menos ese problema no lo tendría. Seguramente sí se me aflojaría el taco, mancharía el costado del vestidito al ponerme desodorante y quién sabe qué desgracia más.
Pero esto puede transportarse a miles de situaciones. A continuación ejemplifico una de ellas.
Tenés ganas de tomarte un fin de semana de descanso, unos días con la familia en tu ciudad natal.
Cuatro horas de colectivo, $43 (cuatro horas dije? jaja, qué ilusa soy a veces), alguna charla en viaje, una caricia, un rato de siesta... por suerte es coche cama, bah, semi cama, mini butaca, mínimio espacio. Si el de adelante reclina su asiento, en caso de querer conservar tus piernas, tenés que hacerlo también.

Entonces llegás, está calentito dentro del micro, te sentás, te relajás después de una semana intensa de laburo, arranca el viaje, vas a reclinar todo el asien...
Señor atrás del asiento de Roberto: uy, uy!! Pará, pará...
Roberto: eh?
Señor odiado: tengo el bolso.
Carolina con voz de buena: ahhh, y no lo puede poner en otro lado?
Señor encarnación del demonio: mmm, no. Arriba no entra... y en el pasillo va a molestar cuando alguien quiera bajar...
Carolina: ahhh, claro, es cierto. Así sólo lo molesta a él todo el viaje...
Roberto entregado: puede aprovechar en Liniers y lo pone abajo.
Señor no encarnación, sino el diablo mismo: nooo, abajo, no, me da no sé qué, llevo cosas importantes...

No haber aparecido en los diarios por matar a un hombre con una bufanda habla de mi gran autocontrol.

Después cuento el viaje de regreso.

miércoles, 2 de julio de 2008

Dejatedejoder...


Imaginemos que le están haciendo a alguien un cuestionario con la finalidad de promocionar, una vez finalizado el mismo, una entidad bancaria.

La pregunta número 23 Inc T vol II, (luego de haber pasado por todos los datos filiatorios, estudiantiles, electrodomesticales y de preferencias sexuales) hace hincapié en el por qué uno elige utilizar la red de cajeros automáticos.

Ximenita: es más rápido, no importa en qué banco tengo la cuenta... Fuera del horario bancario no hay otra opción, pero si voy dentro del horario ni paso por la caja, es un lío de gente. Directo al cajero autoático!! Jajajaj!!! Jajajaj!! Jijijiji!!!
Además, a veces el cajero humano que te toca es re lenteja... en la maquinola hacés pim, pum, pam y listo, a otra cosa mariposa.

Entonces, si dentro de las cosas que hacen que nos inclinemos (en gustos, claro está) hacia un cajero automático se encuentran la practicidad y celeridad, yo me pregunto (a los gritos), es coherente que cuando ingresás la tarjeta te tengas que comer el trailer de una película??????

Qué me importa a mí si se estrena el mega, super, archi film del siglo!!!!!

Dame mi plata, dame mi plata, arggggghhhh!!!!!!!!!!!!!!

miércoles, 25 de junio de 2008

Deme uno por favor

No sé si lo habrán notado, pero hay gente que para el colectivo estirando el brazo y levantando además su dedo índice...
Caro se pregunta, por qué lo hacen? Qué quieren decir?
Que quieren parar sólo UN colectivo???
Que va a viajar UNA sola persona??
Señalan de forma rudimentaria el destino hacia el cual se dirigen??
Expresarán YO subo primero????

martes, 24 de junio de 2008

Descarga astral


Sabés qué????? Estoy hasta la perinola con estos tests de personalidad enviados por mail... esos horóscopos de porquería, ya no sé si soy mono, lagarto, de metal, de fuego, china, Gabriela Sabatini o qué corno!!!!

Igual tienen un poder sobrehumano sobre mi persona... no puedo no leerlos. Y no contenta con leerlos, también los hago, me someto a ellos; dejo que hagan de mí un instrumento de su paz.
Todo para qué??? Para escuchar, o leer mejor dicho, una y otra vez, que soy mala. Sí, así de sencillo.
Soy superficial, manipuladora, materialista, interesada, sin corazón, capaz de vender a mi abuela por un kilo de papas; que con lo caro que está todo, tranquilamente puedo hacerlo por dos medianas y te doy vuelto en caramelos -vengo, justamente para estos casos, acumulando del chino desde hace como 10 años-.

En un test que se autollamaba "psicoanalítico" (ja, mirá cómo me río, yo si quiero me autollamo Gimena), te hacían imaginar que caminabas por un bosque, blabla... entrabas a una casa, blabla... Encontrabas una taza tirada en el patio, y, "la durabilidad del material del que esta hecha la taza representa la forma en como tu percibes la durabilidad de la relación que mantienes con la persona de la respuesta Numero 1".

Yo les respondo a estos fulanos: no me podés decir que una taza de plástico es más desechable que una de cerámica... si se te rompe esta última (cosa muy probable) la tiras al carajo, la de plástico no se rompe tan fácil, dura mucho más... claro, a menos que quieras calentar la leche directo sobre el fuego... ahí sí se destroza, pero por imbécil sin sesos, no por carencia de corazón. Ese es otro horóscopo.
Ah, y yo tengo mi tacita de plástico con bombilla color roja de cuando tenía 4 años.

viernes, 20 de junio de 2008

Chocolate con churros, por acá


Hay una situación -entre muchas otras, por supuesto, pero hoy sólo quiero mencionar ésta-, que me hace sentir de lo más ñoña.


Puedo comenzar confesando que tengo menos visión que un topo tuerto, o muerto, si quisiera ser más dramática, razón por la cual ando siempre de anteojos*. Hermosos ellos, negros, cuadrados, muy de psicóloga palermogólica.

Hasta acá todo lindo. Sí.


Hasta que subís a un colectivo un día de lluvia y se te empañan los cristales...




*En muy pocas oportunidades uso lentes de contacto, me hacen muy, muy mal, un par de veces me dormí con ellas puestas y chau picho. Según mi amiga, "dios te castigó por andar durmiendo fuera de casa sin haberlo planeado". Creo que no debería hacer falta aclarar que no fueron éstas las palabras que utilizó.