lunes, 11 de mayo de 2009

Alineación y balanceo


A una semana de cumplir años arranco con los balances. Por primera vez.

Siempre mi recuento de sucesos anuales, de sueños realizados o aunque sea gestionados, de cursos finalizados, de amores logrados y demases, lo hago a fin de año. El balance íntimo se inicia el día 13 de diciembre.

Pero este año hago un adelanto, sería mi presentación de ganancias.

Este año pasé de vivir con tres amigas en una casa divina con pileta y parrilla, a estrenar la convivencia con ese hombre que me hace feliz tan sólo con estar cada mañana a mi lado.
Y me di cuenta de algo. Estoy grande. Sé que tal vez suene algo tonto esto, infantil y obvio.
Tengo una hermanita (que ya podría empezar a decirle hermana) de 14 años que está empezando a transitar su primera historia de amor, de me mira en el recreo, me saluda o no, se pone nervioso al hablarme, me hace doler la panza, y esas cosas que a la distancia que da el tiempo son tan lindas.
A la distancia yo lo recuerdo con mucho cariño ese momento, ella, pobre, lo está sufriendo como loca.

Qué lejos estoy ya de eso, carancho!!
Tantos años han pasado desde la secundaria, desde mis primeros amores. He pasado hace años ya por la universidad, ni siquiera entro ahora dentro del grupo de Jóvenes Profesionales...
Tengo amigas casadas, otras con hijos o embarazadas, algunas reubicadas en ciudades que quedan tan lejos que no puedo ir a tomar unos mates cuando se me canta. Y en estos días se me canta mucho...

Soy feliz con mi vida. Pero me angustia saber que hay personas ya no están acá y tantas cosas que no voy a volver a vivir.
Post íntimo si los hay.

jueves, 7 de mayo de 2009

Sorpresa!!!!!!

Si hay algo que podría arruinarme terriblemente un cumpleaños eso es una fiesta sorpresa.No entiendo la necesidad de quien o quienes la organizan de hacer semejante ideación.
Recuerdo que cuando adolescente se decidió que a fulana le íbamos a hacer un cumpleaños sin que supiera. Ok. La pasamos todos muy bien con los preparativos, comprar las cosas, elegir dónde festejarlo, acomodar el lugar, hacer la torta, distribuir los vasitos de plástico berreta, enfriar bien la bebida, avisarle a la madre que no comprara nada, salvo lo indispensable para no levantar sospechas, ya que nadie iba a ir.
Pero ella, quien era la protagonista ese día la pasó horrible. No fue protagonista de nada, o sí, de un película de terror. Por suerte logramos persuadir a las más duras y fundamentalistas del "que todo sea sorpresa, que piense que nos olvidamos!!! Sí!!", y aunque sea la llamamos por teléfono para saludarla y desearle un feliz día.
Qué paradoja! Nosotras mismas nos encargamos de que ese día no fuera feliz... Un par ni siquiera la llamaron, estuvo sola como un hongo todo el día salvo por el especimen por todos conocidos y presente en toda división de colegio, la rescatista*.
Apareció la pobre en la casa donde decidimos hacerle la sorpresita con la cara hinchada por haber llorado todo el día. De hecho ella no pensaba ir a ningún lado esa noche, imaginen que sólo unos pocos te llaman para saludarlos, nadie te visita y después vienen dos amigas (esas mismas zorras que ni aparecieron) y te invitan a cenar a un bar... Decís que no. Bueno, ella dijo que no. Tuvieron que decirle, entonces, acerca de la fiesta sorpresa para que accediera a salir de su cuarto.
O sea, todo fue en vano. Ella la pasó mal y nosotros no lo logramos el efecto sorpresa; la única favorecida fue la madre que se ahorró hacer docenas de empanaditas, pizzas al por mayor, picadita y torta de cumpleaños.
Dígale NO a la fiesta sorpresa!
*Estando todos de acuerdo en no ir a la casa de la agasajada, ella fue igual, porque es la heroína y la distinta de cada grupo.

martes, 28 de abril de 2009

Autoayudate


Este año retomando un poco los estudios, para justificar tal vez el haber estado como una burra sentada frente a muchas fotocopias por unos seis añitos, comencé una especialidad.

Me había olvidado de tantas cosas este último tiempo... por suerte bastan un par de clases para ponerse al día. Se ve que fieles a la teoría Mirthense de "El público se renueva", las estupideces siguen siendo las mismas, los estúpidos siguen siendo los mismos.

Si en el mundo debe haber equilibrio para que todo esté en orden y no explotemos, quiero que alguien me diga qué razón de ser tiene el compañerito o compañerita preguntonta.

Alguien le paga?? De ser así, le pagan por cada pregunta??? Por eso con tal de meter un interrogante dice cualquier bobada??? No es que no entiende nada, entonces???? Es por la guita que lo hace????

Ay... si a mí me pagaran por ajusticiar gente aplicando constantes correctivos...

Es coincidencia que esa personita de la eterna "?" a cada compañerito y profesor le recomiende el libro "El Zahir" de Paulo Cohelo y grite a los cuatro vientos que ahora está con uno de Osho???
Ahhhh, ellos le pagan el sueldo????

Este sábado estoy también en El Bululú con Historias de Camas, Rivadavia 1350. 20hs.

lunes, 20 de abril de 2009

Necesito un tiempo

Todo es cuestión de tiempo. El amor, el dolor, el odio, la añoranza, la tristeza, la ilusión.

A mí me pasa con el cigarrillo, siento que sólo es cuestión de tiempo. Estoy convencida que algún día voy a volver a fumar, no sé cuándo, no sé si en dos semanas, tres meses, cinco, veinte o treinta y ocho años.

Por qué si no tanta gente vuelve a fumar? Creo que nunca te debés olvidar de la sensación placentera que produce una pitada. Lo extraño no en los momentos que supuse iba a hacerlo, como ser en momentos de muchos nervios, si no que me desespero por un pucho, paradójicamente, cuando estoy tranquila, relajada.

Creí que previo al estreno de teatro iba a caminar por las paredes de las ganas de fumar, pero no, el deseo despertó cuando terminé y salí a la calle... Hubiese llorado.

Estoy en un momento en el cual detesto el olor a humo, me hace mal, si fuman cerca siento que se me cierra el pecho, veo ceniceros llenos y me dan asco, si al levantarme quedó el olor de la noche anterior me dan ganas de limpiar hasta las paredes.
Pero me muero por volver a sentir eso que sólo te da el cigarrillo fumado en el momento oportuno; algunos dirán que no hay un buen momento para fumar porque es un vicio que te mata poco a poco, y bla bla bla, pero bajarte de un colectivo en el cual viajaste catorce horas y no poder prenderte un pucho apenas ponés un pie en la terminal es como estar condenado a viajar eternamente en un semi cama sin aire en pleno verano y sin paradas. "Cuando llego fumo, cuando llego fumo", pero nunca llegás.

Necesito que alguien me diga que te olvidás de todo eso pasado un tiempo. Que te olvidás del placer que te producía fumar, que cuando estés en una fiesta no vas a pensar en que sería un buen momento para prenderse un cigarrillo.

Llevo 125 días, más específicamente 3011 horas viajando en un mugroso colectivo, quiero bajar y prenderme un Lucky.


lunes, 13 de abril de 2009

Historias de camas



Estreno: sábado 18!!!!!!!!!!!!!!!
Todos invitados!!!!!
A ver, a ver, adivinen cuáles son mis brazos...